El pronunciamiento fue aprobado durante la reunión de cancilleres celebrada en Madrid.
El canciller Pablo Quirno destacó el respaldo internacional y sostuvo que la declaración llega en un momento de tensión por la explotación de hidrocarburos en las aguas del archipiélago, donde el Reino Unido otorgó licencias petroleras que la Argentina considera ilegítimas.
El comunicado especial reafirmó la necesidad de que ambos gobiernos retomen las conversaciones a la mayor brevedad posible y reconoció la disposición de la administración de Javier Milei para avanzar por la vía diplomática.
Quirno recordó que la controversia territorial continúa pendiente de resolución, pese a los reiterados llamados de las Naciones Unidas para que las partes negocien.
"Es una causa sagrada para los argentinos", afirmó el canciller y advirtió sobre las actividades petroleras impulsadas mediante licencias otorgadas a las compañías Rockhopper y Navitas.
El funcionario vinculó la declaración con el proyecto Sea Lion, destinado a la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, cuya ejecución es cuestionada por el Gobierno argentino por vulnerar sus derechos soberanos.
En ese contexto, recordó que el 28 de septiembre la Argentina inició contra el Reino Unido un procedimiento arbitral previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Asimismo, señaló que el 13 de octubre el país solicitó al Tribunal Internacional del Derecho del Mar medidas provisionales urgentes para impedir la explotación de recursos naturales no renovables mientras se sustancia la controversia.
Según Quirno, ambas presentaciones forman parte de una estrategia integral para defender los derechos argentinos frente al avance del proyecto petrolero y evitar que se consoliden actividades económicas en un territorio cuya soberanía permanece en disputa.
El canciller insistió en que la Argentina mantiene su disposición a negociar con Londres mediante mecanismos pacíficos y diplomáticos, de acuerdo con las resoluciones de las Naciones Unidas.
"Estamos dispuestos a retomar las negociaciones sobre la cuestión de la soberanía por la vía diplomática y pacífica", aseguró Quirno, quien consideró necesario poner fin a una situación colonial que calificó de anacrónica en pleno siglo XXI.
Finalmente, el titular del Palacio San Martín celebró el respaldo unánime de los países iberoamericanos y ratificó la posición argentina: "Por historia y por derecho: las Malvinas son argentinas".