REDACCION TIEMPO MILITAR. (Publicado por www.argentina.gob.ar ). Con la participación integrada de medios navales de superficie y aeronaves, concluyó el viernes la décima edición de la operación “Mare Nostrum” en la Zona Económica Exclusiva de Argentina (ZEEA)

La operación se desarrolló durante 15 días y con el férreo objetivo de reforzar la presencia, vigilancia y control de nuestro país en el Atlántico Sur, principalmente en el limite de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). Estuvo a cargo del patrullero oceánico ARA “Piedrabuena”, perteneciente a la División Patrullado Marítimo, que arribó a la Base Naval Mar del Plata tras completar su intensa labor.

Bajo control operacional del Comando Conjunto Marítimo, dependiente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, la unidad operó con una dotación reforzada de Visita, Registro y Captura (VRC), integrada por efectivos de la Agrupación Buzos Tácticos (APBT), lo que permitió incrementar las capacidades de abordaje, inspección y control en el área de operaciones.

En paralelo, el componente aéreo desplegó aeronaves P-3C Orion de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración, con asiento en la Base Aeronaval Trelew, dependientes del Comando de la Aviación Naval. Estas plataformas resultan un medio clave para la vigilancia de grandes extensiones marítimas, aportando información en tiempo real y ampliando significativamente el alcance de detección sobre posibles actividades ilícitas o infracciones en el mar.

La operación consolidó la integración táctica entre medios de superficie y aéreos, fortaleciendo el binomio buque-aeronave como herramienta central para la vigilancia marítima. Esta coordinación permitió optimizar el seguimiento de flotas pesqueras extranjeras que operan en proximidades del límite exterior de la ZEEA, así como mejorar la capacidad de disuasión y control en áreas de alta concentración de actividad.

Durante el despliegue, se efectuaron tareas de identificación, monitoreo y registro de buques, incluyendo unidades poteras dedicadas a la captura de calamar, arrastreros orientados a la pesca de merluza y buques de apoyo logístico, como tanques y reefers, que sostienen la operatoria prolongada de estas flotas en alta mar. Asimismo, se realizaron registros fotográficos y recopilación de datos que permiten al Comando Conjunto Marítimo, el mantenimiento de una base de datos táctica de la actividad.

La ejecución de “Mare Nostrum X” se inscribe en el marco del Sistema de Defensa Nacional. En este contexto, el mar constituye un eje estratégico para el desarrollo económico, la proyección internacional y la seguridad, por lo que la presencia sostenida de medios navales y aeronavales resulta fundamental. La continuidad de este tipo de operaciones, junto con la incorporación y modernización de capacidades, permite consolidar una arquitectura de defensa marítima eficaz, adaptable y acorde a los desafíos actuales del Atlántico Sur.