El comisario general Román Di Santo presentó el jueves (10 mar 2016) su renuncia indeclinable a la jefatura de la Policía Federal un día después de que Elisa Carrió lo vinculara a las irregularidades en el caso Nisman, según las especulaciones de los medios de prensa capitalinos. El jefe policial había puesto en su momento su dimisión al asumir las actuales autoridades ya que había sido designado en el 2012 por Cristina Kirchner, pero inicialmente se había convenido que continuara hasta fin de año para facilitar las tareas de traspaso de la Federal a la policía Metropolitana.




