La creencia en una inmigración que se asimila a las costumbres del país que la hospeda, o las respeta, puede ser válida en la mayoría de los casos, pero no cuando existe la determinación de prevalecer sobre la cultura del anfitrión
La creencia en una inmigración que se asimila a las costumbres del país que la hospeda, o las respeta, puede ser válida en la mayoría de los casos, pero no cuando existe la determinación de prevalecer sobre la cultura del anfitrión
El pasado 28 de enero se cumplieron 47 años del trágico atentado terrorista contra la comisaría de Tres de Febrero 2ª. Ciudadela, Bs. As., llevado a cabo el 28 de enero de 1977 a las 19:20. En esa oportunidad yo cumplía la finalización de mi servicio como Ayudante de Guardia y, próximo a mi relevo, vi ingresar a Juana Silvia Charur, vecina e hija del presidente de la Asociación Cooperadora de nuestra Comisaría.
Señor director: Quisiera hacer un homenaje al Coronel Gustavo Diedrich caído en combate contra la subversión, el martes pasado, 23 de enero. Y digo bien cuando digo en combate, porque estos últimos 20 años de su existencia- ¡y no digan que 20 años no es nada!- fue un largo combate contra la canalla injuriosa que se ha dado en llamar Derechos Humanos, caterva de mentirosos e impostores a sueldo, eso sí, porque nada hace gratis esta gente.
Sra. ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ¿por qué no reprimieron y detuvieron al menos a algunos de los muchos que llevaban las caras tapadas y que estuvieron generando desmanes y rompiendo veredas para generar proyectiles frente al Congreso?
El Prefecto Nacional Naval, prefecto general Guillermo Giménez Pérez, recibió la visita protocolar del coronel Antonio Aiello, agregado policial de la Guardia di Finanza, fuerza especial de policía que forma parte de las Fuerzas Armadas de Italia.
Hace 50 y 35 años respectivamente, el terrorismo atacaba a la República violando la democracia.
Señor director: “En una sociedad donde no hay algo por lo que valga la pena morir, tampoco hay nada por lo que valga la pena vivir” (Benedicto XVI). Fue en 1989 y sucedió en un verano en que la República se ahogaba en un proyecto político manejado por un grupo de hombres minúsculos que después de poner a la Nación dada vuelta, como toda autocrítica dijeron que el desastre que ocasionaron se debía a que no supieron, porque eran ignorantes, no pudieron, porque eran débiles o simplemente porque no quisieron, en su soberbia, tomar medidas que el sentido común imponía y la politiquería negaba.
En todos los aniversarios del cruento ataque del terrorismo internacional contra la patria, concurro al lugar donde se llevó el combate, en Crovara y Camino de Cintura, lugar de los cuarteles de La Tablada, como una forma de honrar a los que perdieron la vida.
“Argentina no puede proteger más la impunidad de los autores intelectuales y materiales de estos crímenes de lesa humanidad”, escribió la vicepresidenta en su cuenta de X
Por la expropiación de YPF debemos pagar dieciséis mil millones de dólares, se despilfarraron y se repartieron entre la casta millones de dólares; por los mal llamados juicios de lesa humanidad en concepto de indemnizaciones se han pagado más de tres mil quinientos millones. Los vencimientos al Fondo Monetario hacen que cada vez tengamos menos posibilidades de vivir dignamente.