República Argentina: 4:39:35pm


Banner 125 años SMSV
 

Los elementos de la Gran Unidad de Combate concretaron más de mil lanzamientos con paracaídas automáticos y de apertura manual. Asimismo, se realizó el lanzamiento de cargas aéreas pesadas, plataformas con vehículos livianos y sistemas de entrega por contenedores para apoyo logístico.

Paralelamente, en terreno serrano y en localidades, se ejecutaron ataques diurnos y nocturnos, y se efectuaron distintas maniobras contra posiciones enemigas simuladas. Toda la operación contó con el apoyo de aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina.

El ejercicio promovió la integración de todas las armas del Ejército Argentino. La Compañía de Ingenieros Paracaidista 4 trabajó en la apertura de obstáculos alámbricos y minados; el Grupo de Artillería Paracaidista 4 brindó apoyo de fuego continuo y, además, operó sistemas antiaéreos de 20 mm Oerlikon.

Por otra parte, el Escuadrón de Exploración de Caballería Paracaidista 4 aportó información sobre el terreno a los Regimientos de Infantería Paracaidista 2 y 14, mientras que la Compañía de Comunicaciones Paracaidista 4 aseguró el comando y control mediante sistemas satelitales, ATAK, SITEA y comunicaciones HF y VHF.

La Sección Aviación de Ejército de Despliegue Rápido efectuó maniobras aeroterrestres para reposicionar tropas, que incluyeron el traslado de efectivos en helicóptero Bell UH-1H, sembrado de buzos e inserción mediante técnicas de fast rope. Se practicó, además, la evacuación de heridos en combate en helipuertos de campaña confeccionados por la Compañía de Ingenieros Paracaidista 4.

La Base de Apoyo Logístico “Córdoba” brindó apoyo de racionamiento, transporte y sanidad, y el Cuartel General del Comando de la Gran Unidad de Combate instaló el puesto comando principal y el puesto comando táctico.

Supervisado por el comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido, el Ejercicio Pegaso puso a prueba la capacidad de la IVta Brigada Aerotransportada para funcionar como un sistema de armas combinadas.