República Argentina: 1:28:12pm


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Carta de lectores publicado por www.lanacion.com.ar

El 2/1/1833, en ausencia del gobernador Vernet, el capitán Onslow, al mando de la nave inglesa Clío, ocupó las Malvinas para Gran Bretaña, de acuerdo con órdenes recibidas.

La guarnición argentina se retiró en la goleta Sarandí. Actualmente, la Argentina activa la recuperación de soberanía en el Comité de Descolonización de la ONU y otros foros internacionales. Pero, recientemente, el presidente Trump, con apoyo del Pentágono (no así del Departamento de Estado), sugirió que Estados Unidos podría revertir su neutralidad, ofreciéndose a arbitrar en el conflicto de soberanía. El gobierno de Londres, reiteradamente, ha sostenido el apoyo a los súbditos malvinenses y la defensa de su autodeterminación. Dicen defender a las personas cuando, de hecho, se está amparando “sus intereses” y los de Gran Bretaña. Tal argumento contradice un importante antecedente. Así, en época de su liderazgo, Thatcher encabezó el cierre de todas las minas de carbón del Reino Unido. Se afectó así no solo a los mineros, sino también a sus familias y descendientes, sus intereses, modo de vida y los lugares donde vivían. Un perjuicio a sus súbditos infinitamente mayor que el que padecerían los malvinenses en caso de que la Argentina recuperara la soberanía de las Malvinas. Se evidencia así, con tal antecedente, la incongruencia del argumento de que Londres está defendiendo a las personas y el autogobierno de los malvinenses. En una carta de lectores de mi autoría del 6 de abril del 2025, señalé que la propia Thatcher y la OTAN, en plena guerra de las Malvinas, en 1982, manifestaron: “No admitiremos que un país en vías de desarrollo mejore su posición negociadora mediante el uso de la fuerza”. Con el velado apoyo de Trump, señor presidente Milei, y una nueva realidad geopolítica argentina, creo que ha llegado el momento de realizar un Acuerdo Tripartito entre la Argentina, Gran Bretaña e incluso los EE.UU. Beneficios mutuos: recuperación de la soberanía de la Argentina y sus intereses, confluencia de asuntos comunes con Gran Bretaña, que negociaría contractualmente en virtud de sus intereses (”considerations”). EE.UU., recuperada la soberanía argentina, podría establecer en las Malvinas una estación espacial satelital. Más importante y gravitante para la Argentina que escandalosamente, en el kirchnerismo del 2011 cedió a la China comunista unas 200 hectáreas, en Neuquén de una estación espacial satelital controlada por ese país, lo cual no asegura su eventual uso militar futuro. EE.UU. establecería de tal modo una influencia geopolítica que le daría supremacía en el Atlántico Sur y para la Argentina un sustancial apoyo para su alianza con EE.UU. y la jaqueada defensa de sus intereses soberanos en el Mar Continental. No menos importante, la competencia con la estación espacial de China, lo que es de importancia geopolítica tanto para EE.UU. como para su aliada República Argentina.

Alberto J. del Campo Wilson

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