República Argentina: 7:01:51am


Banner 125 años SMSV
 

Desde hace dos décadas, el CELS conduce los destinos del país producto del pacto de Horacio Verbitsky con Néstor Kirchner en 2004.

El CELS filtra la designación de jueces y jefes de las FF.AA.; facilita o complica la tarea de periodistas; moviliza a favor de quienes pretenden desconocer al Estado argentino; es querellante serial contra quienes enfrentaron al terrorismo; actúa de consuno y provee cuadros a Justicia Legítima; Verbitsky fue considerado “estratégico” para la inoculación de las primeras vacunas contra el Covid-19 en el vacunatorio vip; no disimula una hostilidad manifiesta contra la moral de los credos tradicionales, y recientemente, ya indignante, pretende justificar el escándalo, como lo propone desde hace bastante la abogada Litchavky, exponiendo explícitamente que las madres acusadas de filicidio –como la de Lucio Dupuy y su cómplice– tendrían un atenuante: no haber podido contar con la posibilidad de abortar. La política de DD.HH. se ha “privatizado” desde 2004 en manos de personas y entidades ideologizadas que la utilizan a su antojo para el logro y la financiación de sus fines. Esta aberrante situación interpela a la oposición: ¿seguirán en este campo –como ocurre en el de los planes sociales– entregando millonarios fondos del Estado a la izquierda revolucionaria y sus ideólogos?

 

Pedro José Güiraldes

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Publicado en La Nación