Por Roberto Arnaiz* colaboración para TIEMPO MILITAR
El cardenal Jorge Bergoglio, quien fuera Académico Honorario de la Academia Belgraniana de la República Argentina, pronunció en abril de 2003, en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, las siguientes palabras:
¿Por qué no intentar dejarnos enseñar por la historia?
Al pensar en los tiempos fundacionales de nuestra patria, se me presenta un personaje al que, por lo general, no se le reconoce la verdadera relevancia que tuvo en la Argentina naciente. Me refiero a Manuel Belgrano.
¿Qué se puede decir de él, además de su participación en la Primera Junta y la creación de la bandera? (…) Promovió por todos los medios la creación de escuelas básicas y especializadas; insistió en la necesidad de la enseñanza técnica y proyectó instituciones dedicadas a la agricultura, el comercio, la arquitectura, las matemáticas, el dibujo y la náutica.
Mucho antes que otros, Belgrano comprendió que la educación —y la formación en disciplinas y técnicas modernas— era una clave fundamental para el desarrollo de su patria. Y, además, otorgó una importancia decisiva a la educación de las niñas.
Vemos así a un verdadero creador en acción, que consagró lo mejor de sus energías a plasmar una sociedad nueva, distinta, mejor para todos, atento a que nadie quedara excluido de ese mundo que comenzaba a gestarse.
[Domingo Faustino Sarmiento] dijo de Belgrano que había sido ‘uno de los poquísimos que no tiene que pedir perdón a la posteridad ni a la severa crítica de la historia’, y que ‘su muerte oscura es todavía un garante de que fue ciudadano íntegro, patriota intachable’. De muy pocos ‘exitosos’ de nuestra historia nacional podría decirse lo mismo.
Es que, además de sus incontrastables virtudes personales y su profunda fe cristiana, Belgrano fue un hombre que, en el momento justo, supo encontrar el dinamismo, el empuje y el equilibrio que definen la verdadera creatividad.”
Años más tarde, en 2013, sería elegido Papa bajo el nombre de Francisco. Falleció el 21 de abril de 2025.
Belgrano, ferviente católico, probablemente habría considerado como uno de los mayores honores que quien llegara a ser Sumo Pontífice tuviera de él un concepto tan elevado.
* Licenciado en Historia y especialista en geopolítica, académico de número de la Academia Belgraniana de la República Argentina. DNI 13.862.378




