En el marco de la puesta en funciones de los nuevos jefes militares, el diario Clarín se hizo eco el miércoles (03 jul 2013) del malestar y contrariedad existente en los cuadros de las Fuerzas Armadas por los recientes desplazamientos en las cúpulas dispuestos por la presidenta Cristina Kirchner. En rigor de verdad, el artículo, firmado por la periodista Natasha Niebieskikwiat, expone ante el grueso de la opinión pública, algo ya ultraconocido puertas adentro: las juntas de calificaciones virtualmente no existen o no son tenidas en cuenta y ascienden, en la mayoría de los casos, quienes “a dedo” tienen respaldo de arriba. Pero lo más preocupante es, para los que se retiran, si llegan o no al tiempo mínimo cumplido para irse a casa con algo más que el sueldo básico.
El artículo, que precedió en algunas horas a la ceremonia de asunción de los nuevos mandos, expresa textualmente:
La presidente Cristina Kirchner pondrá hoy en funciones a los nuevos jefes de las Fuerzas Armadas después de su resolución y varios decretos de la semana pasada en los que, pudo saber este diario, se encubren virtuales despidos, entre ellos de nueve generales, 13 contralmirante y un capitán de navío. En total fueron los 35 uniformados dispuestos a “retiro obligatorio”, según reza el texto de los decretos y resoluciones, que mantiene sumamente molestas e inquietas a las “nuevas” y “viejas” camadas de estas fuerzas por la forma en que se produjo el anuncio de los retiros y su propio futuro, aunque algunos de los desplazados ya están negociando que sean “voluntarios”, contrariamente a la normativa.