República Argentina: 9:31:14pm

REDACCION TIEMPO MILITAR.

1-Antecedentes.

Como consecuencia del conflicto ruso-ucraniano los países aliados de la OTAN y otros, apoyaron a Ucrania enviando material bélico muy variado; algunos considerados vetustos, que exigió reparación, actualización, mantenimiento y modernización en talleres ucranianos, que “entraron en un estado tensión critica” debido al volumen de piezas a reparar, falta de repuestos, la variedad del armamento, de distintos países, y la presión desde el frente de combate que exigía una reparación rápida para ponerlo en funcionamiento nuevamente.

Estas demandas se produjo por la alta movilidad y la dureza de los combates, que al final tensionó los talleres de armamento ucranianos, colocándolos en una situación de tirantez crítica, asegura el estudio que ahora se conoce.

2-Que países ayudaron a Ucrania

La Unión Europea (UE), integrada por 27 países: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia y Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania y Suecia.

También los EE.UU. el Reino Unido, Canadá y el resto de Occidente.

3-Que armamento enviaron

Sistemas Himars de EE. UU y los M270 de Gran Bretaña, Sistemas de artillería pesada de EE. UU y sus aliados de la OTAN (M777 de Estados Unidos, el Caesat francés, el PzH 2000 alemán y algunos otros sistemas de artillería.

Tanques T-72 de fabricación soviética de Polonia y la República Checa. Cientos de vehículos blindados de transporte de (una colección heterogénea de vehículos). Armas antitanques portátiles, drones Bayraktar TB-2 (turcos), los Switchblade 600 “kamikaze”; sistemas de defensa aérea de largo alcance S-300 de fabricación soviética de Eslovaquia. 


Los obuses son piezas de artillería muy difíciles de recalibrar sin industria pesada de alta precisión.

Para marzo de 2025, el gobierno estadounidense había enviado armas a Ucrania por valor de 66 500 millones de dólares. La lista incluía antitanques Javelin, antiaéreos portátiles Stinger, baterías antiaéreas Patriot, tanques, morteros, HIMARS, helicópteros Mi-17 y millones de balas y granadas.

Distintos países occidentales aportaron un heterogéneo arsenal bélico: vehículos blindados de infantería M113, vehículos todoterreno «Santana Anibal»; todoterreno blindado 4x4 URO VAMTAC; ambulancias militares todoterreno y para carretera; camiones todoterreno; Misiles antibuque Harpoon; Batería de Misiles Aspide; Sistemas de Misiles antiaéreos MIM-23 Hawk; Grupos electrógenos; material sanitario: Finlandia envía cascos y chalecos antibalas. Marruecos (hasta septiembre de 2024) tanques T-72B, piezas de recambio para tanques del tipo T-72 en 2023. Países Bajos misiles Stinger. Portugal hasta marzo 2024 mando 1,050,326 toneladas de ayuda militar; lanchas a motor de alta velocidad: helicópteros Kamov Ka-32; Vehículos aéreos no tripulados, carros de combate Leopard 2 A6, vehículos blindados de infantería M113A1/A2, vehículos blindados M577A2, vehículos blindados Iveco M 40.12 WM/P, obúses M101A1, Morteros 60mm, fusiles Heckler & Koch G3, ametralladoras Browning M2 HB, armamento ligero, munición, granadas, equipo de desminado, munición. Reino Unido: helicópteros militares Westland Sea King de la Royal Navy; República Checa: proyectiles de artillería de 152 mm, pistolas, fusiles de asalto, metralletas Škorpion, ametralladoras, rifles de francotirador Falcón, rifles de francotirador Dragunov y munición de 7,62 mm.  En 2023 Alemania envió tanques Leopard 1 y 2; EE.UU.  tanques Abrams y el Reino Unido el Challenger 2, entre otros tantos armamentos.

4- ¿Quién repara, actualiza y moderniza las armas enviadas a Ucrania?

Muchos sistemas fueron dañados durante los enfrentamientos y quedaron fuera de combate. Su reparación suele tardar meses.

Un comandante artillero ucraniano oportunamente afirmó: "Creo que son los mejores y más precisos", dijo Bohdan Nahaj sobre los obuses alemanes Panzerhaubitzen 2000 (PZH 2000) que utiliza su brigada. Sin embargo, dice el militar, hay un gran problema: fallos debidos al uso intensivo. Hay errores de software, recalientan controles y cañones de las armas (dos tercios de los obuses alemanes inutilizables, explico). Se sostuvo públicamente: "Seguimos esforzándonos por proporcionar a las fuerzas armadas ucranianas un amplio material para la resolución de problemas y el mantenimiento independientes. En el ámbito industrial, se estudian constantemente nuevos métodos de producción, posibles colaboraciones o soluciones técnicas prácticas para reducir el problema de las piezas de repuesto”.

Según periodistas que visitaron el frente de combate ucraniano relataron que concurrieron a talleres de ese país, al aire libre, escondidos en la espesura del bosque, donde vieron trabajar intentando reparar decenas de vehículos blindados, la mayoría Bradleys suministrados por EE.UU. Un militar ucraniano confió a esos periodistas: “Al llegar estaban intactos, ahora muestran las heridas de batalla. Cadenas de tracción rotas y ruedas torcidas; las señales evidentes de que varios chocaron con minas rusas”.

Algunas unidades no admiten reparación y se usaran las piezas de repuesto o “devueltos a nuestros socios”, afirmó un militar ucraniano. Los visitantes vieron que el personal técnico trabajaba casi sin horario, presuroso por reparar las unidades para que nuevamente entren en combate y que por ese motivo y otros, como la falta de repuestos y la diversidad de armamento, provocó que estos llegaran a una situación de tensión critica.

5-Experiencia que deja el conflicto

Según los analistas, el conflicto sirvió, para probar la capacidad y limitaciones de la industria militar occidental. Al ser calificada de “alta intensidad” hizo que la OTAN cambie su estrategia militar, buscando mejorar los recursos bélicos para sostener a Ucrania. Además, fue una apuesta occidental en la que la industria militar aguantó la movilidad de la guerra, llegando al margen de agotar los arsenales europeos y aliados, proveyendo de armas y equipamiento a Ucrania.

Este conflicto mostró muchas deficiencias en la industria armamentística europea: el rápido desgaste de los cañones de las armas se ve agravado por una estandarización inadecuada, por ejemplo. Se agrega, la que no todos los fabricantes, incluso dentro de la Unión Europea, certifican sus productos para todo tipo de armas. "Los ucranianos utilizan todo tipo de proyectiles de 155 mm que encuentran para los obuses alemanes. Pero, sin la certificación, no todos ellos pueden utilizarse en obuses autopropulsados sin que ello suponga un riesgo para el equipo", explicó en su momento una fuente militar.

La ayuda llegó a Ucrania y generó problemas: gran variedad de armamento enviado por distintas naciones, que según los expertos muchos eran vetustos y sin que exista una estandarización. La reparación; modernización y/o actualización para seguir usando, originó inconvenientes operativos y logísticos, a lo que debe sumarse la urgencia que demandaba su reparación en los talleres ucranianos que a su vez estos carecían de los repuestos necesarios, provocando que estos talleres entren en una situación de tensión critica.

El conflicto puso sobre la mesa cual es el nivel de preparación de la industria militar europea, demostrando no estar preparada para una guerra convencional (los pocos fabricantes a gran escala, son reacios a producir si no cuentan con el contrato correspondiente) Nunca se creyó que el conflicto duraría tanto tiempo.

La reparación de equipos militares, también se ve frenada por la burocracia. En Alemania es necesario obtener una licencia de exportación para cada artículo de equipamiento militar, incluidas las entregas de piezas de repuesto, lo que, según un representante de una empresa de armamento, puede llevar meses.

 "Como Ucrania no es miembro de la UE, ya hay problemas con los trámites aduaneros en la frontera", dicen los observadores. Si las reparaciones llevan mucho tiempo, causan grandes problemas en el campo de batalla, añade.

Militares ucranianos muestran que hay problemas de reparación con las armas occidentales. Los técnicos ucranianos buscan alternativas propias compatibles, pero eso no es posible con componentes de alta tecnología.

En su momento, la prensa publicó afirmaciones de expertos, como Michael Kofman (experto en el ejército ruso y director de programa del Centro de Estudios CNA – sede en Virginia): “Ucrania recibió una enorme cantidad de equipo de artillería que es muy diverso”. También sostuvo: “Terminaron con un zoológico interactivo de artillería, y es muy difícil hacer mantenimiento, sostenimiento y logística”.  Muchos expertos piensan que esta ayuda, serviría para que algunos países “limpien” sus arsenales, desprendiéndose del material considerado que no estaba actualizado y así “renovar” los mismos, incorporando lo moderno y avanzado en tecnología.

Al regresar Donald Trump a la Presidencia se produjo un cambio en las relaciones ucranianas-estadounidenses y tal cual prometió en su campaña electoral buscó un tratado de paz entre Rusia y Ucrania.

6-En conclusión

El estudio de los expertos arribó a las siguientes conclusiones:

1-Lograr que las fuerzas armadas ucranianas se adaptaran al uso del armamento occidental ofreció   muchos inconvenientes, por la falta de una preparación adecuada a pesar de las significativas entregas hechas durante casi cinco años.

2- El nivel de entrenamiento fue rápido, de “urgencia”, pero poco profundo, es decir enseñanza “superficial”. En muchos casos, los soldados ucranianos aprendieron las nuevas tecnologías de manera “casi autodidacta” con instrucciones traducidas y sin una capacitación o enseñanza sistemática y completa, lo que limitó la efectividad en el combate y aumentó el riesgo de cometer errores.

3-Esta formación “de urgencia” acelerada, superficial y fragmentada, hizo que no siempre, se haya usado correctamente el armamento y equipos bélicos suministrados por Occidente, situación que originó menor eficiencia bélica y mayor probabilidad de pérdidas de equipamiento militar en el campo de batalla. Frecuentemente, los soldados son enviados al frente de combate sin la preparación suficiente, lo que incrementa los errores y afecta negativamente la moral. Por ello, el armamento y equipos bélicos quedaron abandonados durante la retirada o en intensos combates, en muchos casos.

4-El cansancio, el desgaste moral y la falta de habilidades profesionales, pueden generan la idea y a veces conducen al abandono sin autorización, de las posiciones en el campo de batalla. Consecuentemente, la voluntad de combate cae, contribuyendo a la pérdida del armamentos y equipos en el terreno. Militares ucranianos reconocieron en luego de pocos días de instrucción no estaban preparados para la realidad del frente, donde el uso rápido y preciso del equipamiento complejo es crucial para definir el combate. Estiman que alrededor del 10% del personal ucraniano ha estado involucrado en procesos penales por abandono de sus unidades, lo que refleja una profunda tensión y problemas de motivación y formación.

5- Algunos ejemplos del abandono de armamento entregado por Occidente en el campo de batalla incluyen: sistemas antitanques Javelin, que cuestan más de 100 mil dólares cada uno; decenas de tanques y vehículos blindados occidentales (Leopard 2 alemanes y vehículos de infantería Bradley estadounidenses) quedaron en el terreno y fueron capturados por las fuerzas rusas en condiciones operativas o dañadas en el fallido contraataque en verano de 2023.   

6-La combinación de una baja preparación, falta de prácticas, desgaste moral y la ausencia de programas formativos adecuados, no sólo reduce la capacidad de combate, sino que directamente ocasiona que el armamento provisto por Occidente
sea frecuentemente abandonado o perdido en el campo, disminuyendo la eficacia total de la asistencia militar a Ucrania.

7-Este problema exige una urgente atención de Ucrania, para mejorar la calidad del entrenamiento militar, sostener la motivación en la tropa y optimizar la logística en el frente de combate, sostienen los expertos en el estudio.