República Argentina: 8:21:44pm


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REDACCION TIEMPO MILITAR publicado por www.argentina.gob.ar . Luego de la recuperación del Territorio Nacional Argentino el 2 de abril, el invasor inglés tomó la decisión de enviar una Fuerza de Tareas para volver a poseer lo que no era suyo

Esta idea, llevó a las Fuerzas Armadas argentinas al adiestramiento y diseño de toda posibilidad para prepararse en la defensa de nuestro territorio. Se planificaron gran variedad de acciones para enfrentar al enemigo de todas las maneras posibles. Una de ellas era la realización de operaciones detrás de las líneas, y otro tipo de misiones especiales para las cuales se necesita tropa con la Aptitud Especial de Comando.

Mientras que los Comandos Anfibios y Buzos Tácticos de la Armada Argentina habían tenido una participación trascendental en el marcado y seguridad de la playa de desembarco en la recuperación de nuestras islas, al comienzo de la guerra el Ejército no tenía ninguna unidad de comandos en funcionamiento, aunque existía el antecedente del Equipo de Combate Halcón 8 creado en 1978 para dar seguridad contra el terrorismo, durante la Copa Mundial de Fútbol. Sobre la base de este en la tarde del mismo 2 de abril, se emitió la orden de crear la Compañía de Comandos 601 Movilizada, al mando del Mayor Mario Castagneto, con 60 hombres a su cargo y organizada con un Estado Mayor con áreas de operaciones, personal, comunicaciones, logística e inteligencia; más tres secciones de asalto, cada una con un escalón de apoyo y otro de asalto, más una sección servicios, que igualmente tenía capacidad de combate. Las tres secciones de asalto estaban comandadas, respectivamente, por los tenientes Primero José Martiniano Duarte, Sergio Fernández y Daniel González Deibe.

Tras organizarse y entrenarse durante el mes de abril, el 25 recibieron la orden de cruzar a Malvinas, lo que hicieron en aviones Hércules de la Fuerza Aérea Argentina durante los días siguientes. En Puerto Argentino se alojaron en un gimnasio hasta que el 30, las secciones fueron desplegadas por las islas, y entre el 13 y el 15 de mayo hicieron un reconocimiento en la zona de San Carlos, preparando un puesto de observación en la Altura 234, conocida como Fanning Head por los invasores. Días después ese puesto sería vital para el Equipo de Combate Güemes. Ante el ataque del SAS británico en la Estación Aeronaval Calderón, en la Isla Borbón, el 15 de mayo se desplegaron las secciones 1º y 2º, para intentar encontrar elementos del SAS que siguieran en las inmediaciones; pero dado que no pudieron encontrar nada fueron replegados a Puerto Argentino el día 16. El 20 de mayo las mismas secciones fueron enviadas a Puerto Howard, en Gran Malvina, para establecer puestos de observación sobre el Estrecho de San Carlos, ya que se consideraba posible que los británicos desembarcaran por esa zona.

El desembarco efectivamente se realizó allí, en la mañana del 21 de mayo, y las posiciones argentinas fueron atacadas por aviones Harrier GR.3 de la Real Fuerza Aérea. Ante esta situación, el Teniente 1º Sergio Fernández preparó un misil antiaéreo portátil Blowpipe que disparó cuando los aviones hicieron un segundo pasaje, impactando a uno de los aviones. El teniente Jeffrey William Glover debió eyectarse y fue capturado por los comandos del Ejército Argentino.

En virtud de que el eje de las operaciones se estaban desarrollando en Gran Malvina, el 23 de mayo se decidió replegar a los comandos, enviando tres helicópteros Puma de transporte y un Agusta A-109A de escolta. Fueron interceptados por aviones Sea Harrier que destruyeron a dos Puma y el Agusta. El Puma restante voló a Puerto Howard, donde debió permanecer hasta el día 23, cuando pudo replegar a la 2º Sección de comandos, que se encontraban con parte de las tripulaciones de los helicópteros caídos. Estaban entre ellos el Capitán Donadille de la Fuerza Aérea, derribado días antes, y el Teniente Glover, que sería enviado al continente. La 1º Sección de comandos permaneció estoicamente en Gran Malvina hasta el final de la guerra.

En los días siguientes, la secciones 2º y 3º efectuaron patrullas en la Isla Soledad, operando detrás de las líneas británicas junto a la Agrupación de Comandos Anfibios de la Armada, y el Grupo de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea, con el objetivo de realizar el reconocimiento efectivo del movimiento del dispositivo enemigo. Cumplieron su misión efectivamente sin ser detectados.

Combate de Las Piedras

La 1º Sección había quedado en Puerto Howard sin poder regresar a la Isla Soledad, y el 6 de junio partió una patrulla de exploración a cargo del Teniente 1º Leopoldo Quintana, el Sargento 1º Juan Carlos Ruiz, el Sargento Oscar Alfredo Pérez y el Cabo Primero Miguel Rivero. En la noche del 8 al 9 de junio la unidad fue descubierta por tropas del SAS británico, que intentaron aferrarlos y cercarlos. Los hombres lograron escapar y regresar a Puerto Howard.

El jefe de la sección salió a buscarlos al punto de encuentro alternativo, en el establecimiento Muny Branch, al norte de Puerto Howard, donde al anochecer encontraron a la patrulla. En la mañana siguiente partieron a buscar una posición para instalar un puesto de observación desde el cual ver el estrecho y la cabeza de playa enemiga, encontrando rastros de su presencia, por lo que el Teniente 1º Duarte decidió seguir con otros tres de sus hombres y ordenó al resto regresar. Tras reconocer la zona costera, el 10 de junio la patrulla emprendió el regreso, encontrando en su camino a una patrulla de cuatro hombres del SAS con la que entraron en combate a corta distancia. En esta acción cayó en combate el capitán británico John Hamilton, y fue capturado el cabo primero Charles Fonseka.

La Compañía de Comandos 602

Tras la creación de la Compañía de Comandos 601, el Mayor Aldo Rico propuso crear una nueva compañía, de la cual se convirtió en su primer comandante cuando fue oficialmente formalizada el 21 de mayo como Compañía de Comandos 602. El 24 se convocó a todo el personal con experiencia en el Equipo de Combate Halcón 8, y que hubiera realizado formación de comandos, los que se distribuyeron en tres secciones de asalto, a cargo de los capitanes José A. Vercesi, Tomás Fernández y Andrés Ferrero. En total eran 23 oficiales y 15 suboficiales. El 27 de mayo arribaron a Malvinas en un C-130 Hércules de la Fuerza Aérea y al día siguiente se les unió a la Compañía de Fuerzas Especiales 601, el Escuadrón Alacrán de la Gendarmería Nacional, compuesta por 65 hombres. Ese mismo día la Compañía de Comandos 602 recibió la orden de desplegar el 29 de mayo a la Primera Sección, con trece hombres, incluyendo su comandante.

Para ello emplearon helicópteros Bell UH-1H para realizar una exploración en la zona del Monte Simon, e informar sobre la actividad aérea enemiga en la zona, ya que se planificaba lanzar un contraataque sobre la cabeza de playa invasora, previendo recuperar a la patrulla el 1º de junio. Una vez desplegados no pudieron informar sobre el avistamiento de helicópteros británicos en la zona de Bahía del Aceite, debido a las interferencias de radio enemigas, por lo que Vercesi ordenó el repliegue hacia la zona de Fitzroy. El 30 de mayo debido al frío y la mala meteorología, decidieron pasar la noche en Top Malo House, pero las emisiones de radio los habían puesto al descubierto del invasor, que envió una sección de 35 hombres del Mountain and Arctic Warfare Cadre, al mando del capitán Rod Boswell para atacarlos.

En la mañana del 31 el Teniente Ernesto Emilio Espinosa, que estaba en el primer piso de la casa como observador, vio el avance de las fuerzas británicas y dio la alarma, mientras abría fuego sobre el enemigo. Los británicos lanzaron una bengala y abrieron el fuego con sus armas, incluyendo cuatro cohetes antitanque M72 LAW de 66 mm y cuatro Carl Gustav M2 de 84mm. La casa comenzó a quemarse mientras el Teniente Espinosa gritaba al resto de los hombres para salir mientras él los cubría. Una granada que ingresó por la ventana le quitó la vida. Los comandos salieron de la casa y se posicionaron en la hondonada del arroyo Malo, desde donde resistieron el ataque, pero poco después cayó muerto también el Sargento Mateo Antonio Sbert. Ante las bajas, Vercesi dio la orden de bajar las armas. Además de los fallecidos, el Sargento Medina y el Cabo Valdivieso estaban seriamente heridos, mientras que otros cuatro tenían heridas de menos consideración. Por su parte los británicos tuvieron dos muertos y ocho heridos.

Últimos días

En los últimos días de la guerra, ambas compañías de comandos operaron juntas, debido a que habían perdido secciones, y el 29 de mayo decidieron desplegar patrullas de la Compañía de Comandos 602 para atacar al enemigo por la retaguardia. Una ya estaba desplegada en Big Mountain, mientras que se contaba con la de Vercesi, que aún estaba en la zona del Monte Simon. Otra patrulla fue enviada al Monte Estancia al mando del Teniente Alejandro Brizuela; parte de la 2º sección de la Compañía 602 fue enviada a Bluff Cove Peak y el resto, bajo el mando del Capitán Eduardo Villarruel, fue desplegada en las cercanías mientras que la 3º sección se envió al Monte Kent. El resto de la Compañía 602 sería desplegada luego de asegurar posiciones. La 3º sección fue emboscada por el SAS cuando se acercaba a Bluff Cove Peak y debieron replegarse, mientras que la fracción al mando del Capitán Villarruel, alertado de la presencia enemiga, se dirigió al Monte Estancia. El Capitán Tomás Fernández, jefe de la 2º sección, envió un equipo de reconocimiento compuesto por el Teniente Primero Rubén Márquez y el Sargento Primero Oscar Blas a la zona de Bluff Cove Peak, pero fueron emboscados y muertos por el enemigo. Esta situación obligó a cancelar el despliegue del resto de la compañía, que sería llevada en helicópteros desde Moody Brook.

El 30 de mayo se hizo contacto con la sección del Capitán Fernández, al que se le ordenó replegarse, para lo que se envió personal de ambas compañías de comandos que estaban en Puerto Argentino con el fin de recuperarlos en distintos vehículos, aunque algunos debieron regresar a pie, llegando a la localidad el 1º de junio. La 3º sección de esta compañía lanzó también un ataque contra posiciones británicas del 42 Commando de Royal Marines en Monte Wall, el 5 de junio, obligándolos a replegarse abandonando parte de su equipo. Aún así, la compañía realizó otra acción el 8 de junio en la zona del Monte Dos Hermanas, con 30 efectivos y una sección del Escuadrón Alacrán de Gendarmería, preparando una emboscada contra las fuerzas británicas que estaban reconociendo la zona donde estaba desplegado el Regimiento de Infantería 4. Sin embargo, los británicos los descubrieron y lanzaron un ataque con tropas del SAS, matando inmediatamente al Sargento Mario Cisnero e hiriendo al Teniente Primero Jorge Vizoso Posse. Mientras la fracción de Gendarmería se replegaba, cayó en combate el Sargento Primero Ramón Acosta, pero ante un retroceso de los británicos, los comandos argentinos aprovecharon para replegarse.

La última acción de ambas compañías fue tras el posicionamiento en la península Camber, en la madrugada del 14 de junio, para dar protección a una batería antiaérea, mientras que la 3º sección de la Compañía 602 se mantuvo en Puerto Argentino dando seguridad. Al final de la guerra la Compañía de Comandos 601 sólo contabilizaba dos heridos, mientras que la 602 tuvo cinco bajas y siete heridos.