República Argentina: 2:37:39pm

En horas de la tarde de ese día, un equipo de la Fuerza de Tareas Chañí, perteneciente al Grupo de Artillería de Montaña 5, realizaba un patrullaje en la zona de Los Sosa tras recibir información sobre la presencia de elementos subversivos. Alrededor de las 17 horas, mientras regresaban por la reserva forestal La Florida, próxima al río Pueblo Viejo, la punta de infantería encabezada por el Teniente Rodolfo Richter y el Teniente Primero Héctor Cáceres, junto a un guía local, advirtió la presencia de un hombre que, al detectar la patrulla, emprendió la huida. Al iniciar la persecución, Richter fue alcanzado por un disparo efectuado desde una posición oculta, que impactó en su espalda y lo dejó gravemente herido.

El Teniente Coronel (R) Rodolfo Richter recordó ese instante:

“La senda se convirtió en un pequeño claro de monte y entré primero… vi delante mío, a unos diez metros, a un guerrillero… le abrí el fuego. Primero se zambulló en unos matorrales… y en ese momento no vi a alguien que me tiró. Me pegó en la espalda y caí… inmediatamente dejé de sentir las piernas. Ahí grité: Cáceres, estoy herido”.

Ante esa situación, el Teniente Primero Héctor Cáceres acudió en su auxilio bajo fuego enemigo. El propio Richter relató:

“Pensé que Cáceres iba a esperar… pero me sorprendí cuando vi que se lanzó a rescatarme a un lugar donde estaba muy expuesto. Me dijo: ‘Quedate tranquilo, que ya te saco’… y cuando se disponía a sacarme, nos tiraron y lo mataron”.

Al recordar ese momento, concluyó: “Lo que hizo Cáceres fue la máxima expresión del heroísmo: dar la vida por un camarada”.

El combate se extendió a lo largo de la margen del río, mientras las distintas fracciones avanzaban bajo fuego. El entonces subteniente Daniel Arias, hoy Capitán (R), señaló: “Mi experiencia fue muy intensa… fui herido y perdí a varios camaradas y amigos”. Al llegar a la posición donde se encontraba la punta de infantería, destacó que, aun gravemente herido, Richter continuaba combatiendo, y recordó su propia decisión de permanecer al frente de sus hombres: “La orden que les impartí en ese momento fue simple: seguirme… experimenté en carne propia lo que todo líder debe hacer… dar el ejemplo bajo nutrido fuego del enemigo”.

También el Suboficial (R) Ángel Ramón Orellana, integrante de la punta de infantería, resultó herido durante el enfrentamiento. En su testimonio relató: “Se produjo un alto volumen de fuego desde la otra margen del río… yo caí y creo que pensaron que estaba muerto”. A pesar de la gravedad de sus heridas, intentó reincorporarse para continuar combatiendo hasta que finalmente fue evacuado. “No sabía que estaba herido, quería seguir combatiendo”, recordó.

Tras el contacto inicial, las fuerzas propias reorganizaron el dispositivo y contraatacaron la posición enemiga, logrando rechazar a los agresores con apoyo de helicópteros de la Aviación del Ejército. El enfrentamiento fue uno de los primeros combates de envergadura de la Operación Independencia y marcó el inicio de una etapa de enfrentamientos sostenidos en la región.

El Teniente Primero Héctor Cáceres había nacido el 19 de febrero de 1946 en la provincia de Río Negro y egresó del Colegio Militar de la Nación el 17 de diciembre de 1966 como subteniente del Arma de Infantería. Su accionar durante el combate, al arriesgar su vida para asistir a un camarada herido, permanece como testimonio de su entrega, su liderazgo y su compromiso con el deber.

A 51 años de aquel combate, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Defensa, honra la memoria del Teniente Primero Héctor Cáceres y reconoce a quienes participaron de aquella acción en cumplimiento de su misión, reafirmando el respeto por quienes sirvieron a la Patria con coraje y responsabilidad en circunstancias de extrema adversidad.