República Argentina: 5:50:20pm

Por Natasha Niebieskikwiat publicada por www.clarin.com

La idea de un excombatiente galés se concretó este verano.

Excombatientes argentinos y británicos, enemigos en 1982, en la Guerra por las Islas Malvinas, protagonizaron una expedición conjunta al cerro Aconcagua. Esta iniciativa humanitaria buscó enviar un mensaje de reconciliación, diálogo y construcción de paz al mundo.

La travesía, denominada “Aconcagua 2026 – Cumbre por la Paz”, reunió a veteranos de ambos países en el ascenso al Coloso de América, de casi 7.000 metros de altura. El proyecto combinó un fuerte contenido simbólico con un exigente desafío físico y humano, marcado por el trabajo en equipo, la superación personal y la sanación de heridas del pasado.

El ascenso comenzó el miércoles 7 de enero desde el Parque Provincial Aconcagua, en el departamento mendocino de Las Heras. La expedición contó con la asistencia de guías de montaña, un médico, una traductora y la compañía del fotógrafo británico Eliot Ely, que dejó plasmado en imágenes uno y otro momento.

Debido a las dificultades propias de la altura, solo uno de los participantes logró alcanzar la cumbre: el veterano argentino Ricardo Ezequiel González, mendocino de 64 años y oriundo de Uspallata, quien llegó a la cima acompañado por su hijo Ezequiel y el guía Juan Herrera. El resto del grupo debió descender en distintos tramos por complicaciones vinculadas a la aclimatación.

Veteranos británicos y argentinos fueron enemigos en la guerra de Malvinas y más de cuarenta años después, compartieron una experiencia en las alturas.

Durante una recepción ofrecida el jueves pasado por el embajador británico David Cairns en los jardines de la residencia oficial en Buenos Aires, y a la que asistió Clarín, Alejandro Diego, veterano del conflicto de 1982, contó que la semilla de este proyecto se remonta a una iniciativa de Will Kevans. Ex guardia galés que sobrevivió al hundimiento del buque Sir Galahad y que, tras la guerra, se dedicó al dibujo, la música y, también, a escalar.

Apasionado por el montañismo y en excelente estado físico, Kevans organizó en 2022 un ascenso al Mont Blanc -la montaña más alta de Europa y situada en el límite entre Francia e Italia- para compartir con veteranos argentinos y que fue bautizado “Escalar por la Paz”. Para entonces había publicado la novela My Life in Pieces – The Falklands War y, mientras investigaba para el libro, contactó a excombatientes argentinos a través de redes sociales. Así fue armando su proyecto para montañas como símbolo de paz.

Veteranos argentinos y británcios de la guerra de Malvinas escalaron el Aconcagua en una expidición conjunta que busca ser un símbolo de paz.Veteranos argentinos y británcios de la guerra de Malvinas escalaron el Aconcagua en una expidición conjunta que busca ser un símbolo de paz.

Por distintas circunstancias, el único veterano argentino que pudo sumarse entonces fue el propio Alejandro Diego, del Apostadero Naval Malvinas. Juntos alcanzaron la cima del Monte Rosa, ya que el Mont Blanc se encontraba inaccesible.

De ese viaje surgió la idea de sumar a más veteranos argentinos en una expedición al Aconcagua en 2026. Para Diego, el desafío resultaba excesivo, no así para Kevans, un amante de los retos extremos.

Así se fue gestando la expedición, con veteranos británicos y argentinos que se sumaron al proyecto, también impulsado por Geoffrey Cardozo, figura clave en el proceso de identificación de soldados argentinos caídos en Malvinas enterrados en el cementerio de Darwin, y por Oscar Barrios. La iniciativa contó con el apoyo de varias fundaciones del Reino Unido —entre ellas la Invictus Games Foundation— y de instituciones de Mendoza y de otras provincias argentinas.

En el ascenso al Aconcagua participaron los veteranos argentinos Omar Rubén Godoy, Julio César Peñalba, José Luis Ameri, Horacio Javier Núñez, Ricardo Vicente Pannunzio, Ricardo Ezequiel González y Fernando Torres, junto a Ezequiel González y María Soledad Frías. El grupo británico estuvo integrado por Will Kevans, Chris Jackson, Gary Fortuin y Stephen Crowsley, todos con edades comprendidas entre los 60 y 70 años.

En el marco de las actividades posteriores a la expedición, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, recibió a los veteranos argentinos y británicos en la Casa de Gobierno.

Durante el encuentro, los excombatientes británicos entregaron obsequios a sus pares argentinos y al propio gobernador, en un gesto de fraternidad y respeto mutuo. Cornejo destacó el valor simbólico de la iniciativa y su proyección hacia las futuras generaciones. “Este proyecto tiene un significado profundo para nuestros países y para la humanidad, porque transmite un mensaje claro: la búsqueda de la paz, el entendimiento y la resolución de los conflictos por vías pacíficas”, afirmó. Y agregó: “Intentar subir uno de los cerros más altos del planeta es también una señal de superación, compromiso y esperanza”.

En diálogo con la prensa, Stephen Crowsley resumió el espíritu de la experiencia: “Hace 44 años nos conocimos enfrentándonos. Hoy nos encontramos como amigos, como hermanos, y escalamos juntos. Nadie odia la guerra más que los soldados; los soldados queremos la paz”.

La iniciativa fue posible gracias al apoyo de Climb 2 Recovery, una organización benéfica dedicada a la rehabilitación de veteranos a través del montañismo, y de la Invictus Games Foundation, entre otras instituciones del Reino Unido y de la Argentina.